mercoledì 11 maggio 2011

SPAGHETTI INTEGRALI CON ASPARAGI SELVATICI, PANNA E NOCI - ESPAGUÉTIS INTEGRALES CON ESPÁRRAGOS SALVAJES, NATA Y NUECES

(versión en español más abajo)

Il sole è sempre più in forma, è ora di tirare fuori i sandali dall'armadio e salutare la primavera. Ma è possibile che sia già passata? Come ogni anno non sono pronta: non sono pronta per la fortissima luce e il caldo di Madrid, per le zanzare e l'umidità di Cagliari… anche se devo ammettere che non vedo l'ora di stringere una bella pesca o un gelato tra le mani e abbronzarmi un po'.
L'altro giorno non ho potuto fare a meno di comprare gli ultimi (e unici) asparagi selvatici del mercato del paese in cui vive mia madre. "Sono gli ultimi, signora!" mi hanno detto. Sorvoliamo sulla parola "signora" (eppure io mi sento più ragazzina che mai!) e salutiamo la primavera con questo piatto che, sebbene contenga un pochino di panna, è davvero fresco e leggero. Nonché velocissimo da preparare!


INGREDIENTI
(per due persone)

150 gr. di spaghetti integrali
100 gr. di asparagi selvatici
2 cucchiai d'olio
1 spicchio d'aglio
30 gr. di noci
6 cucchiai di panna (leggera)
sale e pepe q.b.
(parmigiano o grana opzionale)

Mettete a bollire gli spaghetti in abbondante acqua salata. Intanto preparate il condimento. Tritate grossolanamente le noci. Scartate gli ultimi centimetri degli asparagi (a partire dal punto in cui si spezzano con un clak netto), tagliateli in tre pezzi mettendo da parte le punte. Schiacciate lo spicchio d'aglio, mettetelo in padella con l'olio (io ne uso solamente un cucchiaio) e le noci e fate rosolare il tutto per un minutino. Aggiungete gli asparagi (le punte per ultime), salateli appena appena e lasciateli cuocere a fuoco vivo eventualmente aggiungendo dell'acqua di cottura per evitare che si asciughino troppo. Poco prima che la pasta sia pronta controllate la cottura degli asparagi e aggiungete la panna ricordandovi che la panna non deve mai raggiungere il bollore, ma solo riscaldarsi. Scolate la pasta, saltatela un attimo in padella, una bella macinata di pepe e… a tavola! Questa volta io ho preferito non usare formaggio, ma ci sta comunque benissimo.


VERSIÓN EN ESPAÑOL

El sol está cada día más en forma, ya es hora de sacar las sandalias del armario y despedirnos de la primavera. ¡No me lo creo que ya pasó! Como todos los años no estoy preparada: no estoy preparada para la fuertísima luz y el calor de Madrid, para los mosquitos y la humedad de Cagliari… aun que tengo que admitir que no veo la hora de tener una fresquilla o un helado entre las manos y ponerme un poco morena.
El otro día no pude aguantarme y compré los últimos (y únicos) espárragos salvajes del mercado del pueblo donde vive mi madre. "¡Son los últimos, señora!" me han dicho. No nos vamos a parar sobre aquel "señora", ¿verdad? (Es que además nunca me había sentido más jovencita que ahora, jeje.) y vamos a despedirnos de la primavera con este platito que, a pesar de llevar nata, es verdaderamente fresco y ligero. ¡Y ademas se cocina en un plis-plas!

INGREDIENTES
(para dos personas)

150 gr. de espaguétis integrales (en España se hallan con facilidad los de la marca Barilla)
100 gr. de espárragos salvajes
2 cucharadas de aceite
1 diente de ajo
30 gr. de nueces
6 cucharadas de nata (ligera)
sal y pimienta al gusto
(questo Parmigiano o Grana Padano rallado opcional)

Ponemos a hervir los espaguétis en abundante agua salada. Mientras tanto preparamos la salsa. Trituramos las nueces con un cuchillo. Desechamos los últimos centímetros de los espárragos (sabremos a partir de dónde porque harán un click al doblarlos y se romperán), los cortamos en tres trozos y guardamos las puntas. Aplastamos el diente de ajo, lo ponemos en una sartén con el aceite (yo solo uso una cucharada) y las nueces y dejamos sofreír durante un minutito. Echamos los espárragos en la sartén (las puntas serán las últimas), añadimos una pizquita de sal y dejamos cocer a fuego vivo añadiendo un poco del agua de cocción de la pasta, si es que hace falta, para que no se sequen demasiado. Poco antes de la la pasta esté echa (respetad el tiempo impreso en la caja para que salga al dente), controlamos si los espárragos están listos y añadimos la nata, que nunca tiene que llegar a cocer, sino solo a calentarse. Colamos la pasta, la mezclamos con la salsa en la sartén, ponemos un poco de pimienta recién molida y… ¡a comer! Esta vez he preferido no usar queso rallado, pero seguro que pegaría muy bien.


2 commenti:

  1. Davvero invitante! Anche le foto poi sono davvero belle, complimenti!

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  2. mamma mia come sono invitanti questi spaghetti, ile...

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